La trilogía de ‘The Dark Knight’: grandes películas, no obras maestras

the dark knight
Warner Bros.
A 14 años del estreno de la película que inició la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan, quizá sea el momento de valorar esta obra con perspectiva.

Cuando en 2005 se estrenó ‘Batman Begins’, la primera de las tres películas que sobre Batman ha dirigido hasta la fecha Christopher Nolan, rápidamente se creó una especie de unanimidad entre público y crítica, que vieron en este filme uno de los mejores del momento. Tres años después, en el 2008, con el estreno de la segunda parte, ‘The Dark Knight’, la fórmula no sólo se volvió a repetir, sino que incluso se mejoraron las alabanzas, convirtiéndose esta segunda entrega en un clásico contemporáneo, llegando algunas voces a encumbrarla como una de las mejores películas de la historia del cine. Con el lanzamiento en 2012 de la tercera parte, ‘The Dark Knight Rises’, curiosamente todo parecía seguir igual. Y digo curiosamente porque, en primer lugar, esta tercera entrega es, sencillamente, un calco de los mismos esquemas narrativos que ya se expusieron en las dos primeras partes, y en segundo lugar, porque estos mismos esquemas narrativos, si bien eran efectivos y hacían de las dos primeras películas unos más que notables filmes, no por ello necesariamente los convertían en esas obras maestras encumbradas al Olimpo del cine.

Considerando estas dos ideas por partes, en lo que respecta a la primera, ‘The Dark Knight Rises’ retoma con total descaro aquellos aspectos que hicieron de las dos primeras entregas unas películas sólidas, hasta el punto de resultar un calco en su esquema argumental de la primera parte de la saga y de tomar de la segunda el carisma del villano. Por otro lado, de la segunda de las ideas esbozadas, ‘Batman Begins’ y ‘The Dark Knight’ fueron rápidamente calificados de filmes sobresalientes en gran parte por dotar de un carácter dramático y de una profundidad psicológica a unos personajes, como son los superhéroes y los villanos, generalmente acostumbrados a reducirse en la gran pantalla a un maniqueísmo excesivo y a terminar siendo unos títeres al servicio de la espectacularidad más apabullante del cine de acción “made in blockbuster”.

‘The Dark Knight Rises’ retoma con total descaro aquellos aspectos que hicieron de las dos primeras entregas unas películas sólidas, hasta el punto de resultar un calco en su esquema argumental de la primera parte de la saga y de tomar de la segunda el carisma del villano.

Es muy de agradecer que en una película de superhéroes, en evidente contraposición a lo que se venía observando hasta la fecha, aparecieran personajes con un trasfondo dramático y que se pudiera ofrecer algo más que una simple lucha maniquea entre el bien y el mal. Pero de ahí a considerar que debemos encontrarnos ante obras maestras resulta un tanto exagerado. La saga que sobre Batman dirigió Christopher Nolan supo a toda una serie de personajes de un sustancia dramática y de una fortaleza psicológica nada desdeñable, y también ha puesto sobre la mesa debates acerca de la delgada línea sobre la que se apoyan los valores éticos del ser humano, y todo ello enmarcado dentro de un género tan paria y tan poco tenido en consideración como es el género de acción. Pero también es cierto que muchas otras películas han planteado con el mismo rigor cuestiones similares y directamente han sido saqueadas y menospreciadas por público y crítica.

Las tres películas que sobre Batman realizó Nolan son, sin duda, tres grandes filmes muy por encima de la media de los títulos que se estrenan actualmente, pero también es cierto que aquello que las ha convertido en grandes películas no tiene por qué convertirlas en obras maestras, como generalmente se ha considerado. Por ello, el valor de estas estos tres filmes se encuentra, sobre todo, en la reflexión que debe ofrecernos acerca del ejercicio de la crítica cinematográfica, tal vez perdida, sin referentes ni modelos filosóficos a los que seguir, quizás ensimismada en el egocentrismo del crítico o de las modas del momento. En el fondo, hacer una buena película no será tan difícil; legar a la humanidad una obra maestra es prácticamente imposible, sólo al alcance de unos pocos genios.

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1 comentario

  • Un saludo Gaspar, escribo desde de Paraguay, ya soy un asiduo lector de la pagina, de la cual aprendo desde la visión de personas como ustedes, con un un buen ojo critico y exponiendo ideas con sólidos argumentos, por eso me encanta leerlos.
    En cuanto al post, muy bueno, acotando un punto.
    Pasa que desde hace mucho tiempo, no aparecía que brindara algo distinto, diferente, al planteamiento de un blockbuster habitual, y he ahí la aparición de Nolan, en una época en la que los productos de gran consumo, son mas que irrisiorios y falta de imaginacion.
    Y desde su aparicion, la gente se vio cegada, con los films que ofrecia, veneran dolo como si fueran una secta, aunque es innegable la capacidad de Nolan, para entregar materiales que fusionan lo comercial y lo personal de manera notable, pero de ahi a alzarlo a grandes estandares, es muy discutible.
    El publico lo apoya, pero demasiado,presionando al propio director de entregar en cada nueva película, que para los que nos gusta sus filmes, terminemos por ver el fin de sus ideas y su capacidad para entregar un gran espectáculo.
    Nolan ya cumplió su cometido, brindar una trilogía muy buena, notable, y estamos muy agradecidos, los que vamos al cine a disfrutar de una obra entretenida y muy por encima de la media.
    Para no alargar mas el texto, me despido, y les deseo suerte en este proyecto, existo desde Paraguay.

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