Besa mi culo, cariño

sexo anal
'Les sonnetts luxurieux', de Édouard-Henri Avril
Dejad que os expliquemos por qué, a nivel biológico, no hay ninguna diferencia entre el abominado sexo anal y el uso de gafas.

En la Tierra existen alrededor de y 1,9 millones de especies de organismos vivos clasificados, de un total estimado de entre cinco y veinte millones. La mitad de todas las especies conocidas son insectos: solo de escarabajos se conocen trescientas mil especies diferentes. Ante tamaña cifra, pues, cabe imaginar cuán original y extraña ha llegado a ser la selección natural en sus atajos evolutivos. Hay criaturas que disparan ácido fórmico a sus atacantes para repelerlos. Hay criaturas capaces de morir y resucitar. Y, naturalmente, también hay muchas criaturas que emplean sus órganos para fines para los cuales no fueron concebidos. Es lo que se llama exadaptación.

La criatura que emplea más exadaptaciones probablemente sea el ser humano. Por ejemplo, usa la aleta de sus orejas y el puente de su nariz para sujetar unas gafas. Incluso los que han perdido las manos en un accidente acaban aprendiendo a usar sus pies para escribir o dibujar. Stephen Hawking, sin ir más lejos, transmitía el contenido de su mente genial gracias a la exadaptación combinada con la tecnología.

Sin embargo, el culo, el ano, el orto parece sagrado.

… a nivel biológico, no hay ninguna diferencia entre la penetración anal y el uso de gafas. Incluso la sodomía es una actividad sexual que puede hallarse en el reino animal: se ha observado en machos de oveja, de jirafa y de bisonte, y también entre machos de delfín mular, que se penetran mutuamente.

Y eso que, a nivel biológico, no hay ninguna diferencia entre la penetración anal y el uso de gafas. Incluso la sodomía es una actividad sexual que puede hallarse en el reino animal: se ha observado en machos de oveja, de jirafa y de bisonte, y también entre machos de delfín mular, que se penetran mutuamente. A decir verdad, el fenómeno evolutivo más raro y aberrante del reino animal no es la homosexualidad, ni la coprofilia ni nada que generalmente se condena socialmente. Es la monogamia.

No obstante, el sexo anal es pecado según muchas confesiones religiosas. Porque es antinatural (¿?). Porque no está orientado a la reproducción. Y bla, bla. Bien, puedo llegar a entender que quizá el ano es un lugar más sucio que el puente de la nariz; y que, si las gafas tuvieran que fijarse a nuestro cuerpo a través de un dildo anal, tal vez las gafas constituirían un anatema. Pero esa línea de argumentación también carece de rigor intelectual. Porque besar con lengua es tan antinatural como el sexo anal, y tampoco está orientado a la reproducción. La boca, a decir verdad, es una cloaca de microorganismos patógenos, por mucho que os cepilléis los dientes. Y hasta un beso en la mejilla es antinatural y sucio: en nuestra cara tenemos millones de ácaros foliculares (‘demodex folliculorum’), unas criaturas que miden dos centésimas de centímetro y tienen garras y una boca con la que pueden atravesar las células de la piel (afortunadamente, esta clase de ácaros no tiene ano).

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‘De figuris veneris’, de Édouard-Henri Avril

Pero, claro, como en el ano humano sí que puede verse la caca pero la caca de la boca o de la cara no pueden verse, entonces vertemos el aserto anticientífico y puramente intuitivo anteriormente expuesto: que el sexo anal es antinatural, nocivo, demoníaco (a pesar de que, habida cuenta del número de terminaciones nerviosas, el sexo anal puede ser tan o más placentero que el sexo vaginal, como si la naturaleza, siguiendo ese razonamiento absurdo, hubiese dispuesto que disfrutáramos más con el ano que con otros orificios del cuerpo). Es lo que sucede cuando tus lecturas se limitan a libros (o “el libro”) que son cementerios del pensamiento, mausoleos de la autosuficiencia y hornos crematorios de la insurrección. Lectores, en suma, para los que no existe el programa de centrifugado mental. Lo peor.

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7 comentarios

  • ¿Todo esto lo has escrito para ver si convences a tu pareja de hacer sexo anal verdad?

    Ahora en serio, me ha gustado mucho tu articulo, tu punto de vista es muy interesante en este tema tan tabú, la verdad me ha resultado corto el articulo, y quizás algún ejemplo que otro se podría detallar, por ejemplo, me ha llamado la atención que hables de microorganismos de la cara, pero no de la boca, ¿no sería interesante comparar la flora y fauna microorganica de la boca y del ano?, así, creo yo, tendrías otra razón mas para echar por tierra otro prejuicio mas. un saludo.

    • Cuarto párrafo:

      “… besar con lengua es tan antinatural como el sexo anal, y tampoco está orientado a la reproducción. La boca, a decir verdad, es una cloaca de microorganismos patógenos, por mucho que os cepilléis los dientes”.

  • Vaya qué columna más… “original”, Sergio. Pocas veces se da un tratamiento del sexo anal en un medio de este tipo, por eso me gusta seguiros, porque no hay tabúes ni cortapisas.
    Es cierto, la aversión hacia ese tipo de prácticas está muy extendido, bien sea por motivos “higiénicos”, morales o hasta religiosos. Pero lo que dices tiene mucha lógica, no hay ningún reparo en meter la lengua en un sitio como la boca; aún recuerdo a un profesor mío de microbiología, que tenía fijación con los agentes de la boca, decía que era un foco de infección, que las bacterias que para nosotros eran comensales para otros podían ser patógenas. Y sin embargo, nadie pone traba alguna en las prácticas que hacemos con ella.

    Lo dicho, valiente artículo.

    Un saludo!!

  • Estoy contigo. Buen artículo de opinión. Cierto es que las monsergas eclesiásticas me resultan tan ridículas y sin argumentos como a ti. Antiguamente sería fácil engañar a un pueblo ignorante y temeroso de Dios, pero a día de hoy ganarían más si se modernizaran un poco, como hizo Juan Pablo II con “el cielo y el infierno”.

    Y aunque ha sido un placer leerte, siento informarte que no siempre es un placer el sexo anal. Al margen de los Dioses y las bacterias, la falta de dilatación y lubricación del ano puede dificultar las relaciones sexuales tanto, que el dolor sea insoportable, o cuanto menos, desagradable y molesto para el dueño o dueña del ano en cuestión.

    Un saludo!

  • yo lo que si se es que me gusta que me metan los deditos en el ano y luego una buena tranca y tampoco desestimo darle por ahi a una rica gordita..

  • Yo lo he probado en varias ocasiones y puedo decir que el que lo prueba repite de nuevo , son pocos los que no desean repetir bien por dolor o por una mala experiencia , pero puedo decir que es una sensación maravillosa .

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